Cómo calienta un horno microondas.

La temperatura de un material cambia con la variación del movimiento de las moléculas que lo forman. Así, para entender cómo calienta un microondas hay que saber que las microondas hacen que las moléculas de agua se muevan y con este movimiento se genera calor. El calor generado en las moléculas de agua se transfiere a otros tipos de moléculas que le rodean y de esa manera se calientan los alimentos en un microondas.


Una vez se apaga el horno microondas, las moléculas de agua dejan de moverse y el alimento inicia un proceso de dispersión del calor que hace que se enfríe. De ninguna manera se puede pensar que las microondas quedan contenidas dentro del alimento y luego son consumidas por las personas. No, no y no. Las microondas son radiaciones electromagnéticas como la luz visible, pero con diferente energía. Una vez usted apaga una bombilla inmediatamente la radiación de luz visible se interrumpe.


Se puede decir que los cambios de temperaturas comunes a nivel doméstico por períodos de tiempo cortos no afectan la composición química de un material. No obstante, cuando se calienta un material orgánico por varios minutos a temperaturas de entre 90 ó 100 grados celcius, se producen cambios en su estructura química interna. En la cocina podemos entender que cuando ha cambiado la estructura interna de un alimento es que ya se ha cocinado.


Microondas y Cáncer

Si escribimos microondas y cáncer como palabras claves en Google Académico, la mayoría de informaciones que aparecen en artículos científicos confiables son totalmente opuestas a la creencia popular. Ya que lejos de producir cáncer, las microondas están siendo utilizadas para todo lo contrario. Esto es, se han diseñado equipos médicos para caracterizar, diagnosticar y llevar a cabo tratamientos para el cáncer de mamas. Sí, entre otros tipos de aplicaciones, las microondas están siendo utilizadas para curar el cáncer.


Entonces, ¿Cuáles son los peligros que están asociados a un horno microondas doméstico?


En principio no hay ningún peligro. El peligro se puede presentar cuando el usuario del horno microondas desconoce cómo utilizarlo. El mal manejo o uso incorrecto del microondas es la principal razón que puede generar un peligro.


Si no sabemos cómo manipular un microondas debemos preguntar o leer las instrucciones antes de utilizarlo. Si usted tiene dudas acerca de qué tipo de plástico debe utilizar en su horno microondas entonces no debe utilizar plásticos. Acostúmbrese a calentar sus alimentos en recipientes de porcelana, cerámica o  pyrex (vidrio resistente y robusto diseñado para soportar bajas y altas temperaturas). Sin embargo, se debe dejar claro que existen plásticos (polímeros) diseñados específicamente para ser utilizados en hornos microondas.


En general los materiales que se utilizan para cocinar o calentar en un horno microondas no absorben radiación microondas. Sus moléculas no vibran como sí lo hacen las moléculas del agua. Esto significa que estos materiales no se calientan.


Se reitera que, cualquier material óptimo para ser utilizado en un horno microondas no absorbe radiación microondas, y en consecuencia no se calienta. Usted notará que si coloca durante un minuto (60 segundos), un vaso plástico con óxido de hidrógeno (agua) podrá comprobar cómo éste óxido se calienta y puede llegar a salir vapor de agua (como si fuera un humo). Al mismo tiempo, podrá tomar el vaso con la mano ya que éste estará frío y el único calor que sentirá es el asociado al agua caliente que está contenida en el vaso.


¿Es cierto que el alimento que se calienta o cocina con microondas adquiere propiedades cancerígenas? No. Es una gran mentira decir que los alimentos adquieren sustancias cancerígenas en su interior sólo por el hecho de calentarlos en un horno microondas.  


Cuando un alimento es cocinado se puede asegurar que su composición química cambia. Esto ocurre si se calienta con leña, con estufas eléctricas o de gas, con hornos eléctricos o microondas. En síntesis, cuando se utiliza cualquier fuente de calor.


Además, quienes cocinan saben que los cambios químicos que ocurren dentro de un alimento tienen ciertas diferencias según la forma y la fuente de calor que haya utilizado para cocinarlo.


Así, mucha gente asegura que gusta más de un “asopado” hecho en leña, que un “asopado” hecho en estufa de gas. El que cocina sabe que con una misma fuente de calor se pueden obtener diferentes resultados en la cocina. Basta cocinar a fuego medio y bajo, y se obtendrán texturas y sabores diferentes en lo que se cocina.


Ejemplo: una batata puede ser asada con leña, en una estufa de gas, en un horno eléctrico o en un horno microondas.  En todos los casos el resultado será una batata asada con texturas ligeramente diferentes. El hecho de que se consigan batatas asadas más jugosas o resecas, de ningún modo puede hacer que se atribuya la aparición de sustancias cancerígenas en el interior de la batata como consecuencia de haber utilizado un determinado tipo de fuente de calor. 


¿Es posible que el material de un recipiente utilizado para cocinar contamine la comida con sustancias cancerígenas cuando se cocina? Sí, y aquí está el principal inconveniente de las estufas de gas, eléctricas, hornos eléctricos y microondas. El problema no es exclusivo del horno microondas doméstico, es un problema de falta de conciencia como se indica a continuación.


Un recipiente, una cuchara y cualquier utensilio que se ponga en contacto con los alimentos o se utilice en la cocina, puede llegar a contaminar el alimento que se cocina. Esto ocurre cuando la persona utiliza utensilios de cocina sucios, o bien, si se manipulan incorrectamente los utensilios y las fuentes de calor.


Ejemplo: Si utilizas tenedores, cucharas y cuchillos sucios para comer o cortar alimentos podrás contaminar los alimentos que se pongan en contacto directo con esos utensilios sucios. La mayoría de veces la principal causa de ingerir alimentos contaminados la constituye la falta de higiene del comensal. Todo aquel que no lava  sus manos antes de comer tiende a ingerir las sustancias que tenga adheridas en sus manos de cualquier objeto u actividad anterior que le haya dejado residuos.


Asimismo, ejemplos de actuaciones incorrectas que contaminan los alimentos son: tostar un pan directamente en la llama de una estufa de gas. Calentar alimentos con altos contenidos grasos por mucho tiempo en recipientes plásticos aptos o no aptos para microondas. Pretender hornear un alimento en un recipiente plástico en un horno de gas o eléctrico. Utilizar platos o fundas plásticas para tapar ollas de hierro o de aluminio cuando se cocina en estufas eléctricas o de gas. Utilizar cucharones plásticos con aceites calientes; como cuando estamos realizando freidurías. La carbonización de los alimentos, esto es, cuando quemamos los alimentos que vamos a comer debemos retirar las partes quemadas.


Nótese que, en la mayoría de casos se conjuga la presencia de plásticos (polímeros) con la ignorancia del ser humano. En pocas palabras el peligro está en las manos y el desconocimiento de quienes manipulamos los alimentos, materiales y las diferentes fuentes de calor.


Aunque se ha hecho énfasis en los plásticos, otros tipos de materiales metálicos y de porcelana también podrían ser fuente de contaminación alimentaria. No obstante, la propia naturaleza química de estos últimos materiales hace que sean más seguros, es decir,  mucho menos contaminantes aunque se les dé un mal uso.


También se debe decir que, nunca debe utilizarse recipientes metálicos ni papel de aluminio en un horno microondas. Según se ha reportado, la radiación microondas se refleja y no se absorbe. Puede generar corrientes eléctricas, producir chispas y hasta provocar un incendio.  Por tanto, esta acción puede ser peligrosa para el equipo, y también, para el usuario.


Finalmente se debe recordar que, el horno microondas se ha convertido en uno de los electrodomésticos más útiles de esta época.  Hoy por hoy, se puede asegurar que, es la fuente de calor más rápida, eficaz y eficiente para calentar desayunos, almuerzos y cenas. No importa el lugar, es utilizado para calentar en plantas industriales, cafeterías, hogares y oficinas; y todo ello, ocupando poco espacio en un ambiente higiénico y seguro. 


Autor: HUMBERTO CONTRERAS VIDAL