La sociedad es una fotocopiadora. Ser auténtico

amo ser original
Hay que ser original


Ser auténtico y original


Por Sixto Vladimir Marrero

La vida es un desafío a ser original, no la copia de nadie; Somos llamados a dejar huellas, a marcar la diferencia por lo que llevamos dentro y no por querer parecernos o ser la fotocopia de alguien con quien nos sentimos identificados, no dejemos que las cualidades y virtudes de otros rijan nuestras vidas.


Vivimos en una sociedad de apariencia, donde importa más el cómo nos vean, que cómo nos sentimos, donde se nos imponen parámetros para decirnos  a qué edad debemos graduarnos,  cuándo  debemos casarnos, que si no pensamos en tener hijos, que tenemos que aguantar aquello y esto para salvaguardar un matrimonio que hace mucho  que se terminó, solo para que la sociedad no hable y nos mire como fracasados y sin importar lo que queremos y cómo nos sentimos, dejamos de ser auténticos solo por el qué dirán.


Cuando hablo de ser auténtico no me  refiero a romper los valores, me refiero a pensar en qué deseamos, en cómo nos sentimos; Y si nos examinamos  interiormente en cómo hemos vivido, la mayoría de decisiones nos alejan de lo que realmente es vivir, porque vivir es cometer nuestros propios errores, lejos de la sombra de los errores de nuestros padres, sin que se nos compare con nuestros  hermanos o amigos para que seamos como ellos cuando cada persona es única e irrepetible.


Dejemos hoy de ser esclavos de lo cotidiano,  de callar y dejar que una mentira pase por verdad, de que los cuentos que se inventa la gente en su mente quieran que uno los crea como una realidad, librarnos de la falta de autenticidad, de ver tantas copias y patrones iguales, de lo monótono, de los que aparentan lo que no son y a la vez  no se encuentran conforme consigo mismo,  como diría el gran Sócrates yo sólo sé que no se nada y yo agrego solo lo que soy.


Hoy te reto a vivir, que es lo mismo que ser original, tu tienes la capacidad, solo manda el miedo a un viaje de ida sin regreso, mándalo al país de nunca jamas volverá a controlarme y luego de esto dime si no hay una diferencia en tu vida, no para que me agradezcas sino para que te des cuenta del potencial que tenías dormido dentro de ti.



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